CUADERNO DE COMFINAMIENTO
CUADERNO
DE
CONFINAMIENTO
Llevamos ya cuatro días de confinamiento,
aunque parecen de reclusión.
La
monotonía diaria se ha convertido en un aburrimiento total.
Desde
que se ejecutó la orden de este encierro ( bien ordenado por otro lado, sólo
así podremos volver a la normalidad) sólo el primer día pude hacer una pequeña
escapada por los alrededores de casa para hacer una recolección de alimentos.
Hoy
cuarto día, se ha producido la excepción. Ha sido toda una aventura. He viajado
en taxi desde mi casa al hospital y desde el hospital otra vez a casa para
seguir con la cuarentena impuesta por el maldito virus.
Por
suerte no ha sido por contagio, sino para realizar unas pruebas de cardiología ya programadas. La fortuna ha querido que los médicos me adelantasen esa programación,
pues me han llamado para ir esta mañana, cuando estaba previsto que sería por
la tarde.
A mi
vuelta ya era hora de la comida. Mi hermana en función de cocinera ha
establecido un menú de una sopa para primero y bistec de Lomo para segundo, de
postre una naranja.
Ahora
para matar el aburrimiento y para no
aguantar frente al televisor a escuchar bulos, rumores, y cuchicheos de los
famosos escribo este cuaderno de bitácora. Luego supongo que leeré un rato
hasta allá a las ocho u ocho y media. “Hora de la “merienda-cena”. Tras el
refrigerio sí que me sentare un tiempo a ver la televisión y después a dormir,
sabiendo que cuando me levante ya habrá pasado otro día más de confinamiento y
queda menos para volver a la normalidad.
Comentarios
Publicar un comentario