EL LOBO
La luna llena ilumina la noche sobre mi ventana abierta. El calor del estío es insoportable.
Tus gritos aulladores martillean mis oídos y no puedo dormir.
Mi mente, como una bola de cristal, augura tu destino. Una profecía maldita me dice que debo cumplir el mio. Matarte.Me levanto. Me visto adecuadamente.
No quiero. Una voz abominable me alienta. Intento evitarlo pero no lo consigo. Voy a la cocina, bebo agua para sofocar la maldición. Tu sigues chillando. No puedo más.
Cojo un cuchillo. El más grande. Tu voz guía mis pasos.
El astro resplandeciente me enseña el camino. Tu bramido se encoje y mis pasos reducen el trayecto.
Ya no hay remedio. Nuestros destinos están unidos y se encuentran uno frente al otro.
La noche se viste de rojo sangriento. Y se despide. Su adiós silencioso se evapora y el sol avisa que llega el día. Tropieza con dos cadáveres. El tuyo vierte sangre sobre el cuchillo clavado en tu corazón. El mío sangra en la yugular por los mordiscos de tus colmillos.
Todo ha terminado. La profecía se ha cumplido.
La noche llega de nuevo. La muerte en silencio nos arrastra a su mansión.
La luna vuelve a brillar. El calor sigue siendo insoportable.
Ya no gritas.
La dama de la muerte me ha concedido el don de poder dormir.
Comentarios
Publicar un comentario